El control de esfínteres en los niños y niñas se establece mediante un proceso de aprendizaje de los hábitos higiénicos, relacionados con la micción (proceso mediante el cual la vejiga urinaria elimina la orina) y la defecación que tiene lugar durante la infancia. El control de la micción se realiza en torno a los tres años y el de la defecación hacia los dos años y medio.
Fisiología en el Control de Esfínteres en niños y niñas
La vejiga urinaria es un órgano que sirve para almacenar la orina que llega desde los riñones. Durante el llenado, la vejiga permanece relajada. Para evitar que se escape la orina, la vejiga y uretra cuentan con unos esfínteres que son pequeños músculos que se sitúan a la salida de la vejiga y alrededor de la uretra, los cuales permanecen cerrados.
Cuando la vejiga se llena de orina el niño/a siente grandes deseos de orinar. En ese momento se envían señales a través de vías nerviosas que alcanzan la médula espinal y el cerebro. Una vez conocida la información, desde el cerebro se envían órdenes a través de vías nerviosas para que el esfínter se relaje (se abra) al tiempo que la vejiga se contrae para vaciar totalmente el contenido de la orina.
¿Qué es el Control de Esfínteres?
El control de esfínteres supone el paso de un comportamiento reflejo automático a una conducta voluntaria y controlada. Viene dado por el desarrollo y crecimiento del niño/a, tanto físico como psicológico. No se aprende, se adquiere cuando el niño/a está maduro, para ello ya que son adquisiciones paulatinas y lentas que llevan mucho tiempo.
Entre los 18 meses y los 3 años se produce la maduración de los centros nerviosos cerebrales, de manera que entre los 2 y los 4 años la mayoría de los niños/a pueden controlar adecuadamente ambos esfínteres (vesical y anal) y por tanto pueden comenzar a “avisar” su deseo.
¿Cuándo comenzar con el Control de Esfínteres en niños y niñas?
Controlar esfínteres tiene consecuencias psicológicas, es un aprendizaje importantísimo para el niño/a. Aprender a orinar y defecar es como aprender a leer, aportan madurez al cerebro por lo tanto nunca hay que obligar a la niña o niño a hacer algo que no puede. Y aunque es verdad que la máxima seguridad de maduración la encontramos a los dos años, muchos niños pueden controlar la orina y la deposición después de los doce meses.
No existe una edad precisa para quitar el pañal, debemos tener en cuenta la madurez del niño/a ya que el sistema nervioso debe estar maduro para que el pañal sea quitado, lo que hacemos es estimular las funciones cerebrales, por lo que el niño/a ejercitará más y mejor su sistema nervioso.
“El niño/a de dos años generalmente está preparado para iniciar el control intestinal unos cuantos meses antes que el de la micción”
¿Qué necesita un niño(a) para adquirir el Control de Esfínteres?
- Poseer lenguaje comunicacional.
- Tener habilidad para subir y bajar su vestimenta.
- Poseer destrezas motrices que le permitan agacharse, girar, subir, bajar, saltar.
- Que sean respetadas sus iniciativas.
- Respetar los ritmos propios de desarrollo.
- Acompañarlo en el desarrollo del sentimiento de eficacia y autoestima.
- Tener noción de su esquema corporal básico (Brazos, piernas cabeza, etc).
- Reconocer las nociones de arriba, abajo, adentro afuera, delante y detrás.
- Tener experiencias de primeras elecciones (ropa, juguetes).
- Tener experiencia de algunas despedidas previas (chupete, mamadera, etc).
¿Qué debemos considerar en el Control de Esfínteres?
- Por lo general comienzan a controlar primero de día y luego de noche.
- Existe «el shock de la primera vez», entre la primera vez que deposita su orina y heces en el inodoro, y las siguientes que pueden pasar entre 1 semana o varios meses.
- Las niñas suelen lograr el control un tiempo antes que los varones.
- El 90% de los niños controla esfínteres entre los 2 y 3 años sin necesidad de ser entrenados.
- Entre los pañales y la ropa interior existen calzones y calzoncillos de aprendizaje que son útiles para favorecer este período de transición.
- El control definitivo se da aproximadamente a los 6 años.
Conclusión
El control de esfínteres en niños y niñas va ligado a un proceso madurativo en el cerebro del o la menor, esto no significa que cuanto más maduro más listo el niño/a sea, no en absoluto. Hablamos de que el cerebro establece conexiones con el sistema nervioso y los músculos que controlan el esfínter. Hasta que eso no se dé, el niño/a no tiene conciencia de su cuerpo, no controla de forma voluntaria sus esfínteres.
La enseñanza del control de la vejiga y del intestino es recomendable comenzarla alrededor del año y medio, con paciencia y haciendo de ello una experiencia agradable y divertida para el niño y para la niña.
El mejor momento para comenzar con el control de esfínteres es cuando el niño/a esté mental, emocional y físicamente listo. Si bien la mayoría de los niños/a alcanzan este logro entre los dos y cuatro años de edad cada niño y niña se desarrolla a su propio ritmo. El control de esfínter es un paso muy importante en este desarrollo que le dará independencia y seguridad, ayudándole a crecer y madurar, en este proceso el apoyo de los miembros de la familia es un factor primordial, el apoyo emocional y la seguridad que se le brinde al niño durante este tiempo serán elementos claves, además asegurarán el éxito en el proceso del control de esfínteres.
Te invitamos a revisar otro artículo relacionado que te puede interesar en el siguiente link.


